Conferencia en Sant Cugat: Cosmología y simbolismo en el urbanismo clásico

Conferencia en Sant Cugat: Cosmología y simbolismo en el urbanismo clásico

El modelo fundacional de las ciudades arcaicas, en todos los pueblos civilizados (así como el de los campamentos y poblados entre los nómadas y selváticos), responde a un mismo esquema arquetípico que viene dado por la estructura del cosmos. Concretamente, por la relación entre Cielo y Tierra. Asi mismo, los ritos que acompañan la implantación territorial de las urbes y asentamientos humanos en general. Conocer ese tipo de simbolismo nos permite hablar del alma (individual, colectiva, universal) y profundizar en el conocimiento de uno mismo.

Compartiremos la especulación con ese tipo de materiales, en mi próxima conferencia, el jueves 12 de Mayo a las 20 h. en la sala del museo del claustro del monasterio de Sant Cugat del Vallès (Barcelona), organizada por la Associació Astronòmica de Sant Cugat – Valld’oreig (www.astronomia.cat).

En mi libro La Ciudad Cautiva: ensayos de teoría sociopolítica fundamental; Madrid, Eds. Siruela 2006, he desarrollado este tema por escrito con cierta amplitud.

9788478449378

 

 

Entrevista en Radio N. Andorra sobre Renacimiento y “La Ciudad Cautiva”

http://www.andorradifusio.ad/Programes/paradis-terrenal/paradis-terrenal-20-de-febrer-del-2016/lisette-babler-josep-olives#.VshiMUN11HR.facebook

RENACIMIENTO Y METAPOLÍTICA: Renacemos a nuestro Estado Natural

cor octubre ( 2 ) (Foto Daniel Sunyer: en el último encuentro, 16 Oct., del COR = Cercle Obert de Renaixedors-Montseny/Maresme en casa de Goretti a la falda del Montserrat)

Sin experimentar nuestro “segundo nacimiento” no podemos acceder a la verdadera política. Porque sin él no podemos gozar de felicidad junto a nuestros semejantes, ni ser con ellos creativos.

La auténtica comunidad está compuesta por los “dos veces nacidos”, y generalmente estamos fuera de ella sufriendo y luchando unos contra otros en la “ciudad cautiva”…eso que hoy llamamos “sociedad”. Nacer por segunda vez es algo que –si queremos- podemos realizar en vida. Es para eso que hemos venido a este mundo. Pero parece que primero los seres humanos hemos de agotar nuestras esperanzas de futuro en la desesperación: luchando y sufriendo por ese “mundo mejor” que nunca llega, dando crédito al “mundo peor” que consideramos “real”.

El Renacimiento se produce de modo natural haciendo como marcha atrás. Porque en gran parte se trata de recuperar la vivencia de cosas que antes por error hemos desechado: la Memoria, el Amor, a nuestros padres, los “órdenes familiares”, nuestra vulnerabilidad intrínseca (la parte doliente y “no-realizada”), la docta ignorancia (el No-Saber), el Corazón rendido a la Fuente del Agua de la Vida, etc.

El segundo nacimiento es el RETORNO A TU ESTADO NATURAL, y con él recuperas la condición de verdadero ciudadano. Porque vas descubriendo tu función: lo que tú puedes aportar; lo que de ti se espera: tu “proyecto de vida”. Y eso poco tiene que ver con tus trabajosos deseos-afanes, heredados, la mayoría de veces,  como programas proyectados por quienes en la tierra nos engendraron, de acuerdo a programaciones que ellos y sus ancestros a su vez sufrieron, a través de generaciones y generaciones, desde el tiempo inmemorial en que la separación se produjo.

El estado natural del ser humano se caracteriza por ser Nuevo. Vida Nueva. Nueva forma de respirar y ser. Nueva forma de estar en el mundo, donde los viejos programas y proyecciones ya no sirven. La Vida es siempre nueva, y sólo por error eso lo teníamos olvidado. Nacemos y morimos en pelotas. Eso también lo teníamos olvidado. Somos inocentes y poderosos porque cada uno de nosotros es el “Hijo Unigénito de Dios”. Desde ahí -pero solamente desde ahí- todos somos hermanos y podemos colaborar en la verdadera política.

(De todo eso hablaremos a partir del próximo jeves, 31 Octubre, en las Arenas de San Pedro – Ávila, dónde seréis muy bienvenidos. Hallaréis el programa del XI encuentro del Círculo de Estudios Espirituales Comparados en Díptico XI Encuentro pdf )

RENACIMIENTO: SALIR DE LA CIUDAD CAUTIVA

botticelli_birth_venus(Resumen de la conferencia que voy a dar próximamente en Arenas de San Pedro (Ávila) con ocasión del XI encuentro del Círculo de Estudios Espirituales comparados, días 1 y 2 de Noviembre <http://www.circulodeestudiosespiritualescomparados.org/> )

La política está hoy reducida a la lucha por el poder entre individuos, grupos, partidos, naciones, estados y coaliciones. Pero en realidad la POLÍTICA es para el Amor y la Vida. Esa es la política real, y no la otra. En realidad ya se está produciendo (si no, no existiríamos ninguno de nosotros, ni nuestras familias ni los colectivos de los que formamos parte). Sólo debemos aprender a reconocerla y practicarla conscientemente.

El reconocimiento de esa gran y primera POLÍTICA y la praxis que conlleva, nos hacen renacer a otra dimensión del mundo y de nosotros mismos donde rigen el amor, el bienestar, la prosperidad, la inocencia, el placer y la paz. El final de toda lucha es una rendición a la Vida, al Ser que ya somos, y que por error (en parte heredado) hemos relegado a lo inconsciente. Sin darnos cuenta vivimos como víctimas (culpables, esclavos) en una “ciudad cautiva”, sumidos en la desaprobación, el temor, la rabia y la violencia.

Abandonar ese “síndrome dualista” propio de la “pequeña política” – salir de la ciudad cautiva – es nuestro Segundo Nacimiento. Con él accedemos a la verdadera talla expandida de nuestra respiración cósmica. Y a la vez, podemos reconocer nuestro propósito de vida, asumir el liderazgo natural que a cada uno nos toca, e identificarnos con lo que desde siempre hemos sido y nunca dejaremos de ser. Renaciendo de ese modo trascendemos la visión dualista de las cosas y de nosotros. Dejamos de ver al otro solamente como un peligro y un enemigo potencial (recuperamos la fraternidad…inseparable de la libertad y la igualdad) transformando la visión dualista/competitiva, que es el sistema de pensamiento de los egos (individuales y colectivos).

Al renacer como hijos de Dios recuperamos el arraigo en nuestra inocencia original y podemos reconocerla en los demás, ayudándolos a que también ellos la reconozcan y la compartan. Esa Bondad-y-Belleza se produce cuando aprendemos a abrazar la parte oscura (doliente, inconsciente) dejando de proyectarla afuera (al otro, a los otros…). He aquí el auténtico Pacto de Alianza fundacional de toda comunidad verdadera, de toda polis. Ese acto divino se produce mediante nuestra rendición en el Aquí-y-Ahora.

El “Mito de la Caverna”

Figura 67Un tema muy conocido. Lo explican en la Historia de la Filosofía de Bachillerato. Algunos lo han leído en la República de Platón. Muy pocos lo comprenden…

Lo he dibujado de esta manera (esférica) porque la “caverna” equivale a la la manera tradicional de ver el mundo: un gérmen, una semilla, un huevo, una matriz cósmica donde renacer. La imagen dice mucho. Lo más importante es entender que te está representando a ti mismo y al mundo que te rodea, todo junto, en un solo dibujo. Fíjate que en el centro, en lo más interno, hay un fuego. Es tu corazón iluminado, tu amor, tus ganas, tu interés por la vida y los demás, tu afición, tu contemplación, tu energía básica. Fíjate que por encima, en la sumidad, hay una apertura por donde entra la luz al mundo. A través de ella recibes la iluminación. A través de ella desciende el Fuego Celeste, que alimenta la hoguera de tu corazón (tu capacidad de amar y comprender). También por esta “apertura” trasciendes la limitación que la esfera representa y accedes a otro plano de la visión, a otro punto de vista sobre lo real, cuando la manifestación cósmica queda trascendida. El Mito que narra Platón, alude a la historia de ti mismo como un “esclavo” que de entrada se halla prisionero y no ve más que las sombras proyectadas en los muros. Estas sombras se refieren no solamente al mundo sensible, antes a tus emociones (tus temores, tus terrores, tus angustias, tu culpabilidad, tu rabia, tus celos, tu frustración, tu lucha)…todo eso en lo que absurdamente crees y con lo que te identificas. Las sombras son la proyección de unas figuras que se mueven sobre la pasarela circular. Esas figuras proyectan las sombras del mismo modo que tus pensamientos provocan tus emociones. Detrás de cada emoción hay un pensamiento (inconsciente la mayoría de veces) que la está provocando. El grafismo simbólico de la Caverna es un mándala un dispositivo de meditación. Sirve para hacer consciente lo inconsciente. Sirve para que aprendas a desactivar en ti las pautas de dolor, transformado su energía: reconociendo que el origen es Luz y Amor…Que ese “Fuego” lo llevas en tu corazón, y que Tu eres Eso.

Si eso te interesa, te animamos a participar en el

Curso de Iniciación al Arte de la Energía,

donde trabajamos con este mándala y con otros,

que aprendes a activar de manera práctica,

para transformar tu manera de estar en el mundo.

 

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Doce Uvas para la Eternidad

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El simbolismo de las Doce Uvas, que se comen al pasar de uno a otro ciclo anual, merece comentario… Me lo suscita el de María Luisa Becerra en facebook, que considero muy acertado, cuando propone reformar eso que podríamos llamar el “rito profano-burgués” de la Noche Vieja. Su propuesta es “respirar las 12 campanadas”, y escribe al respecto: “… quiero explicaros la trascendencia que tiene. Hacemos muchas cosas en la vida sin conciencia, sin permitir a nuestros sentidos que vibren más allá. La costumbre de comerse las 12 uvas me parece un cómico reflejo de nuestro nacimiento doloroso, prisas por acabarlas, ahogo, ¡alguien llega y yo no!, rivalidad, no puedo, voy a ser insuficientemente bueno, lucha, lucha……los granos que se me atraviesan y la boca llena de la piel de las uvas….¡Lo conseguí, pero no! me siento culpable… y nadie está en el momento presente sino en el próximo grano a tragarse. ¿Alguien había hecho este paralelismo con el principio de nuestra vida terrena? Es por eso que lo vamos a cambiar por la dulzura, unión, Presencia, amor, vida, paz y en donde TODOS GANAMOS y no hay que luchar, sin pasado ni futuro. INSPIRANDO EXHALANDO. ¡Bienvenido 2013 con facilidad y placer!”
Yo, desde luego, me sumo a tan acertadas consideraciones sobre las Doce Uvas de de esta Noche, en espera de comerlas muy pronto. Quiero apuntar a propósito de lo que explica María Luisa, que yo siempre me las he comido a mi ritmo, tranquilamente, respirando, disfrutándolas una a una (sin tragarme la piel ni los huesos, que no me gustan!), y pasando de los comentarios y las prisas de los comensales. Pero ante todo merece comentario el simbolismo de esta singular manducación, que ¡no es moco de pavo! El sentido del “Año Nuevo” está implícito en este rito especial, que nos remite al simbolismo del Número Doce, ampliamente comentado en La Ciudad Cautiva, con referencia a la cosmología.
En el caso de la Noche Vieja, las Doce Uvas que nos comemos (asociadas SIMBÓLICAMENTE -no literalmente- a las Doce Campanadas) son símbolo de los Doce Soles (uno para cada mes del año, o para cada signo zodiacal). En el hinduismo son los “Doce Adityas”, doce “dioses”, “signos”, “apóstoles” o “energías vivientes”, que aparecen simultáneos al final de cada ciclo (año,anillo, etc), para recapitular el tiempo sucesivo (tiempo “profano”, como diría Mircea Eliade) en el “sagrado instante” de la Eternidad. La Eternidad, siempre Presente en el Aquí-y-Ahora, es el Tiempo que no transcurre, el que siempre está siendo y nosotros con él. Al comernos las Doce Uvas, nos identificamos con Ello, con la Eternidad que somos, representada por el número Trece. Usando de la geometría para poder comprenderlo, situamos el número Trece en el centro de la Rueda Zodiacal, compuesta de los Doce Signos o “soles”, que representan el movimiento sucesivo. Ese cíclico fluir de los años, las estaciones, los días, las horas, los sucesos, los pensamientos y las emociones, sólo se hace comprensible cuando lo contemplamos desde la quietud y la Paz, respirando nuestra Presencia en el Aquí-y-Ahora, que con nosotros siempre está siendo. Así podemos vivenciar en cualquier momento el verdadero Año Nuevo, que ya no tiene nada que ver con el tiempo sucesivo. Año Nuevo que, como un Divino Niño naciendo de un Año Viejo (“Papá Noel”, Cronos con la guadaña, Saturno devorador de sus hijos, etc), nos situa en el estado de tranquilidad y goce. Con él renacemos a nuestra Inocencia.
Los encadenamientos simbólicos no tienen fin. Entre los muchos que aquí quedan activados (y no podemos comentar ahora) debemos por lo menos mencionar el de Jesucristo (Niño Divino, Sol de Justicia, Yo Verdadero) presidiendo la Santa Cena de los Doce Apóstoles, donde él, que es Dios, se entrega para ser comido como “pan” y “vino” (alimentos de Vida) en doce porciones. “Quien no come de mi cuerpo y bebe de mi sangre no puede tener la Vida Eterna”.

A la Virgen de la Merced: liberar la ciudad cautiva

Habla la Virgen de la Merced:

 

Hermoso Niño divino

No te olvides del Amor, que te ha creado

Y te está creando en este mismo momento.

Yo te libero del cautiverio,

de la cárcel interior,

de la ausencia de Amor.

Deshago la autocensura

Controlo al juez dictador,

 Al pirata de los mares de la culpa…

Venzo con luz y dulzura al que quiere hacerte indigno,

Al ego censor

Magnificador y hasta inventor de defectos

Y te hace su esclavo,

Como los israelitas en Egipto de faraón.

Olvidado de Gracia y de Merced,

Allí no hay redención…

Hay dolor…y quizá cierto confort

El de “¡Vivan las cadenas!”

No temas tu la libertad

Hijo Unigénito del Padre!

Por nacimiento te pertenece!

Arráigate!

Oración

 

Oh Virgen de la Merced, Mi Alma,

Hoy, en el día de tu fiesta como cada día,

Me salva

Tu radical inocencia

A la cual pertenezco

Y  que Yo Soy.

Me liberas de culpabilidad, de cadenas

Y grilletes psíquicos

Que me discapacitan en la vida

Para Ser,

Y llevar a término buen servicio

Mi Placer

Como ser humano libre.

El Niño Divino que tú en mi

Siempre estás dando a luz

Me redime de toda culpa,

Disuelve todo lo feo

Que a raptor y presa tanto gusta.

Salgo del encierro por tu Merced,

Por Gracia,

No por mérito: que conste!

Sigue derramándola

Sobreabundante

Sobre la corona de mi cráneo

Y mi Corazón,

Que yo, Mi Alma,

Me caso contigo.

“Patrona de Barcelona

Protegiu nostra Ciutat”

El patronazgo de la Virgen de la Merced en la Ciudad de Barcelona, se remonta a un sueño simultáneo que tienen tres notables (Jaime el Conquistador, San Ramon de Penyafort y San Pedro Nolasco) donde son instados por la Virgen a fundar una orden para la Redención de Cautivos (práctica frecuente y lucrativa entre los piratas de uno y otro bando). La eficacia de la Orden de la Merced ha sido enorme hasta nuestros días en el terreno del rescate en el Norte de África y últimamente en el trasfondo de la mayoría de ONGs que operan asistencialmente en las cárceles. A nosotros nos interesa principalmente el simbolismo: es decir la liberación efectiva que se produce en el nivel ontológico presente en cada uno. El Arte de la Energía es un recordatorio de la importancia de ese tipo de liberación.

J.O.P.

Cardedeu 24.IX.2012

Historia sagrada más allá de los estereotipos: “salir de la ciudad cautiva”

La “ciudad cautiva” en la Biblia está representada con distintos simbolismos. Uno de ellos, la cautividad del “pueblo elegido” en Egipto, bajo la dictadura de Faraón y sus esbirros, que lo mantienen en la esclavitud sometido a todo tipo de trabajos forzados.

Desde nuestra formación racionalista acostumbramos a sonreir al recordar ese tipo de historia y, aún más, por ir acompañada de imágenes realistas que quedaron grabadas en nuestra memoria de niños. Ahora, sin embargo, disponiendo de las claves del simbolismo, que nos han sido dadas, podemos recordar, releer y meditar ese tipo de materiales como una gran ayuda para el Conocimiento (en mayúscula) que es el conocimiento de Sí mismo.

¿No es verdad que nos hallamos muchas veces en una situación mental-emocional muy parecida al cautiverio? Está hecha de impotencia, obligada sumisión a tareas que nos caen encima como una pesada losa, agotamiento, desánimo, aflicción…sin saber cómo liberarnos de ella…

No es verdad que nos sentimos a menudo como auténticos esclavos de poderes que nos vienen impuestos desde fuera por las circunstancias de la vida, la necesidad de las cosas, la injusticia de situaciones, la arbitrariedad de algunos, etc. etc?

Ahondando un poco más…No es verdad, que nuestra propia mente (los pensamientos que siempre nos vienen) funciona a menudo como un déspota, un dictador, un juez implacable, crítico en extremo, un gran censor o inquisidor, que poco a poco nos va hundiendo en la desgracia, la miseria, la tristeza, el autodesprecio hasta la desesperación? No sabemos cómo librarnos de ella ya que, encima, tiene razón…

Todo eso ocurre más allá de nuestras ideologías más o menos progres, más allá de la creencia moderna en la libertad que en teoría tenemos. Incluso más allá de la riqueza material, el confort, las seguridades y garantías que nos ofrece generalmente el tipo de estado social que compartimos.

Aunque muy evolucionados e incluso “espirituales” en cierto sentido, caemos una y otra vez en las garras de Faraón (nuestro ego individual y colectivo) y sus esbirros, que a partir del dolor, la culpa y el miedo nos imponen mil y un trabajos que nos hacen ir atareados  con la lengua fuera, sin tener tiempo para nada más que para subsistir en un tipo de vida comparable a un régimen de esclavitud interior, a “una ciudad cautiva” que compartimos con el prójimo siempre quejándonos, achacando las culpas a los demás y sintiéndonos víctimas.

Estamos anunciando para el próximo Octubre un nuevo curso bajo el lema “salir de la ciudad cautiva”. Será un gran placer compartir con vosotros la salida real de esas restricciones que nos afectan a todos.  Aprendemos a salir una y otra vez del estado de cautividad conociendo nuestra mente-emoción, transformando nuestro pensamiento, sintiendo y curando nuestro cuerpo…sobre todo conectando con el Yo verdadero, aquí y ahora, el que jamás nos abandona ni deja de Ser.

8.- Nación/Re-nacimiento: en la vivencia real de la nación se resuelven la crisis actual y el berenjenal bélico.

Porque la nación significa la comunidad de nacimiento (lat. Natio, nativo, natividad, etc.), y el nacimiento del ser humano es el acto más importante de la vida, junto con la muerte.

Hemos explicado anteriormente que en realidad los seres humanos venimos al mundo para renacer. Adquiriendo una nueva dimensión expandida de nosotros mismos. No ya física, antes metafísica…Un nuevo cuerpo: cuerpo de Luz, cuerpo de gloria, energético, invisible, “interior”, cósmico. Esto es así, y solamente hay que repasar los anteriores capítulos para ver que todos los grandes sabios y maestros del género humano se han centrado en este tema, que podemos denominar “el segundo nacimiento del hombre” o simplemente, el “renacimiento” a una “vida nueva”.

Este nuevo ser lo conseguimos por identificación, mediante un trabajo que empieza por la rectificación de las ideas/sentimientos en los que hemos sido programados. Una programación que se remonta, como mínimo, al momento de la concepción de nuestra madre; y no solamente a la incompleta (o distorsionada) educación durante la infancia. Los expertos y también otras tradiciones sagradas (antiguas, orientales, etc.) hacen remontar el proceso a los genes de nuestros padres (embebidos ya de “pecado original”) o a “vidas anteriores” plagadas de confusión y experiencias ensayo/error.

Sea como fuere, a esa programación primera de todos nosotros pertenece inevitablemente la idea de nación en el sentido moderno, vulgar y corriente. Ese sentido que fue exaltado en Europa con la revolución francesa: la idea de la nation entendida territorial, lingüística, “histórica” y/o “culturalmente”, como si esa fuera la identidad principal de todos nosotros. Identidad material ligada al cuerpo sensible (“cuerpo físico” o “grosero”), y a la programación sociocultural vigente en aquel espacio/tiempo donde se produjo el primer nacimiento.

Los líderes de la revolución moderna, contando con el endurecimiento general de la sensibilidad y las mentalidades, han grabado esta confusión en el disco duro de nuestra mente. Y funcionamos mecánicamente a partir de ese tipo de identidad “natal.”   Vislumbramos a veces destellos de la bondad original de la patria (o “nación”), pero generalmente estamos alejados de la vivencia comunitaria y la buena vida que todo nacimiento a un nuevo espacio (fuera del claustro materno) ha de implicar. Ya que de lo contrario, mejor no nacer!

En esta confusión (“ciudad cautiva” de sus errores) hemos olvidado que nuestro primer nacimiento fue solamente provisional. Y que para ser verdaderamente humanos (personas) debemos nacer de nuevo y “morir antes de morir” (internamente, claro!) tal como lo explica San Pablo entre la miríada de sabios de Oriente y Occidente.

Entonces reconocemos, además de esa nación primera (étnica, territorial, lingüística, idiosincrática, etc) otra nación virtual, interior, hermosísima, felicísima, a la cual también pertenecemos por nacimiento, aunque de momento no nos hayamos dado verdadera cuenta. En ese sentido hay un trabajo interior (estudio, meditación, etc.) que realizar, como una “asignatura pendiente”.

Percibir, sentir, esa “doble nacionalidad” nos aclara las ideas y pone todas las cosas en su sitio. Hay la verdadera Nación de todos nosotros, llámese como se quiera (Ciudad Celeste, Jerusalén, Utopía, Ecclesia, Umma, Campos Elisios, Reino de Dios, Nirvana, Islas Afortunadas, etc.) y hay la pequeña nación de cada uno (China, Cataluña, Palestina, España, Francia, etc.). Esa última, en el mejor de los casos es símbolo (figura, imagen) de la Primera. En el peor de los casos es motivo de constante pelea, porque al ser material, se ve afectada por la inevitable fragmentación y contraposición de todos los objetos materiales (incluidos los mentales y senti-mentales).

Los grandes poetas y artistas de los siglos modernos que aquí y allá han consolidado en los corazones de la gente las identidades nacionales, han hablado siempre de la patria terrestre en relación directa con la patria celeste. El amor de la una depende del amor a la Otra. La nación terrenal y todas las identidades y acciones que genera, sólo son de verdad cuando vibran en consonancia con el Modelo Virtual, a la vez siempre real, siempre presente, siempre vibrante en el alma. Jacinto Verdaguer, entre algunos otros, realiza ese tipo de labor poética respecto de Cataluña…y cada nación o semi-nación tiene sus vates y promotores, que la presentan como imagen del paraíso.

El problema viene de desconectar la identidad terrestre de su Causa, de su Verdad, de su Sentido. Perdemos el recuerdo de la verdadera patria. Israel (el “pueblo elegido”, cuyo nombre significa Isra-El = ”directamente enfocado al Creador”) deja de ser un símbolo sagrado (destinado a la comprensión de la condición humana entera) para volverse instrumento de opresión y guerra en manos de los herejes estatalistas, o “sionistas”, que pretenden verlo sólo en lo material, en lo étnico, “cultural” o “religioso”. Convirtiéndolo en una realidad histórico-sociológica. En este plano sólo hay las “naciones en guerra” (the state of warre, como decía Hobbes), buenos contra malos, blancos contra negros y viceversa, ricos contra pobres, moros contra cristianos, judíos contra palestinos, “Cataluña contra España” y Mahón contra Ciudadela en la isla de Menorca. Se pierde el sentido la belleza, y la energía vital de la Unidad, inherente a la genuina bondad del ser humano.

El recuerdo del sentido profundo de la Nación nos reconduce a la necesidad del renacimiento y a los saludables trabajos internos para propiciarlo: esa es la solución del berenjenal “nacional” e “inter-nacional” que tanto nos afecta materialmente. El Soplo de Vida, la “respiración cósmica” (Espíritu Santo, o como queramos llamarlo) está siempre disponible para todos los que queramos ya re-encontrarnos y participar en la verdadera nación de la humanidad, siempre viva y presente aquí y ahora.

José Olives Puig

Cardedeu, 5 Mayo 2012

Comentarios a “La Ciudad Cautiva”, capítulo II (I entrega)

Incluyo a continuación las glosas que ha mandado Naiara tras la lectura del capítulo segundo. Ella llama “Ciudad Kósmika” a la Jerusalén Celestial. Me parece todo muy bueno, y especialmente, la conexión directa que establece con el “arte de la energía” y el “flujo de chi“.


Las Tres Gracias


La “ciudad cautivada” es liberada en el círculo de la danza de las Tres Gracias.

Está cautiva la ciudad porque es presa de sus vicios, de sus males, de su olvido.

Y es la ingratitud lo que más nos aleja de ser libres ya, en la “ Ciudad Kosmika”, la de la libertad.

Las Tres Gracias bailan para recordar-nos que es desde el círculo desde donde podemos elevarnos y ser habitantes de la “Ciudad Kosmika”, donde se festeja el mutuo beneficio, el regocijo de compartir la plenitud, la belleza, la alegría.

Estos Ciudadanos Kosmikos han descubierto la llave para que la danza continua de las Tres Gracias se de: su virtud.

La virtud que estos ciudadanos, que esta ciudad, han acumulado y que la re-crean poniéndola en práctica en cada situación, acción, les permite FLUIR.

Solo desde la pureza de su corazón y su mente, pueden fluir, sin retener, sin cerrar, permitiendo que la Vida llegue, se quede, se vaya….

La Vida manifestándose en sus múltiples dimensiones, profundidades, maneras.

Y ahí radica el secreto del máximo beneficio para una ciudad y sus ciudadanos: una ciudad feliz, plena, viva.

La arquitectura de esta “Ciudad Kosmika” la diseñamos desde la cultura del DAR. Donde podemos generar círculos de gracia. Solo desde una “natural entrega altruista” : dando, recibiendo, volviendo a entregar, podemos bailar en este ciclo círculo, en  el que bailan Las Tres Gracias.

Ellas se nos presentan para recordarnos que en cada situación podemos vivir este círculo, bailando, dándonos al otro, recibiendo , volviendo a dar.

La gratitud nos permitirá que este fluir se dé, este Amar Incondiconalmente, sin saber por qué se ama, pero sabiendo que no puede hacerse otra cosa más que amar.

La virtud, la mayor gracia

la manera de ser generosos en

dar

recibir

devolver

Naiara Gorroño

Barcelona, 23.02.11