Descreer para volver a ver

Descreer para volver a ver

En el momento actual a mí y a muchos nos duele la política. Nos duele sobre todo porque es difícil ubicarse en ella con amor e inteligencia. El escenario político actual en Cataluña, en España, en Europa y más allá es demasiado complicado para poderse gobernar con las antiguas fórmulas. Por primera vez en nuestro recuerdo los dirigentes en general –al menos los más conscientes- reconocen no saber a dónde va todo eso, ni cómo gestionar las problemáticas que se plantean. Prima entonces la inhibición ante el reto local y mundial. Y en vez de dar el paso al frente que las dramáticas situaciones parecen exigir, se tiende a dar un paso atrás volviendo a las fórmulas políticas más rutinarias y aún exagerándolas: no viendo más que el corto plazo y procurando todos el poder a la manera “maquiavélica” sin lealtad, sin escrúpulos, usando de la mentira.

Un paso al frente: he aquí la solución, cuando las cosas van mal dadas. Pero conste que ese avance no es el cambio que nos propone el escenario político aquí y allá. Hoy todos hacen campaña propugnando un cambio, que solamente significa desbancar al otro, principio del mal. Eso es más de lo mismo. Lo que importa hoy es volver a comprender que el quid de la política es el reconocimiento de la unidad, o mejor, de la no-dualidad, de toda comunidad humana, de toda nación, de todo estado o entidad globalizada. Porque es en ese cambio que el género humano reconocemos la cosa común: y es eso lo que constituye la “polis”, toda polis, sea al nivel que sea dónde queramos reconocerla.

Eso comporta un cambio de conciencia. Las complicadas situaciones de la escena política hoy lo exigen. Porque de otro modo ya no hay soluciones, y todo nos aboca a acabar de destruir el viejo cadáver de nuestra vida comunitaria peleando estúpidamente unos contra otros, todos en nombre de la razón y el derecho, desde el egoísmo. Así no se consigue ninguna patria ni sociedad que sea viable. Con la división y el odioso dualismo no puede jamás reconocerse lo común, base de la comunidad, esencia de lo humano. El bien común es tan importante y tan grande que no podemos volver a reconocerlo en la política más que a través de una conversión de la mirada. Dirigiendo la atención, en medio de los fregados, en otra dirección.

Intuimos que en la situación actual de nuestros países y del mundo no hay más solución verdadera que ese cambio de punto de vista. Y lo podemos llamar “cambio de conciencia” porque no se trata ya de inventar y aplicar ninguna nueva fórmula en el plano de la acción. De todo eso ya hay mucho: jamás había habido en el orden político tanta herramienta y habilidad de regimiento, gobierno y gestión como la hay hoy día, ayudando la ciencia, la informática, la comunicación de masas…Poner la mirada en otra dirección es lo que se hace cuando después de tantas vueltas uno reconoce que no es capaz de hallar solución en el laberinto. La salida es por el centro: nuestra consciencia de ser humano en el presente, aquí y ahora, puesto que en ella podemos reconocer de nuevo el bien común…siempre pre-existente en todo tipo de problema.

Hay que tener en cuenta para ello, que ese cambio de conciencia, ese paso al frente es en cierto modo un paso atrás. Porque significa atender a lo que aparece como lo más pequeño. Ver que el ser humano que somos cada uno de nosotros es necesariamente el centro de la polis, tal como el mundo está diseñado. No somos, desde luego, el centro de la sociedad y la política desde nuestro ego. Pero sí lo somos en tanto que nos percatamos de esa preexistencia del bien común. Cuando la reconocemos en lo concreto, más acá de todo conflicto, discrepancia o impasse en la relación. En verdad se trata de un cambio de conciencia. Y no es difícil porque la madurez de los tiempos está a favor para que podamos llevarlo a cabo.

En este caso la “marcha atrás” es salir de la arrogancia que genera en nosotros el haber accedido a tener opinión en temas difíciles que en el fondo ignoramos. Por eso es fácil, en el sentido que únicamente se pide el amor a la verdad. Es decir, reconocer que las opiniones no son más que sistemas de creencias, pensamiento condicionado, pero que la verdad, inefable, es siempre anterior y preexiste a todo ese batiburrillo de saberes, a veces útiles, pero que hoy en la política usamos principalmente para pelearnos y estúpidamente intentar medrar.

Entonces ¿cómo reconocer eso previo, que nos hace humanos, conscientes del bien común: de eso tan principal, que compartimos con nuestros contemporáneos y semejantes? …si no es cambiando el punto de vista, apeándonos de la opinión, de las fes, de las supuestas certezas, aunque a nuestro ego eso le parezca imposible. Es fácil. Tiene que ver con la verdadera sabiduría, la de Sócrates y los sabios. Se la puede llamar ignorancia previa a toda opinión. Se la puede llamar humanidad por encima de razón. O también, ignorancia superior a nuestros saberes, habilidades y competencias. Es saludable, hay que probarlo, funciona y da frutos. Eso sí: no como ideología, antes como experiencia en el aquí-y-ahora.

Desde esa marcha atrás, que es despertar y cambio de conciencia en las situaciones concretas, se transforma el escenario de toda política. Desde aquí vislumbramos la manera de sanar nuestra dolencia comunitaria. Desde aquí todos los medios de gestión, habilidades de comunicación y creatividad sociopolítica, se van poniendo a favor para bien. Descubrir la verdad no implica perder opiniones, creencias ni saberes, antes sí, ponerlos en su sitio, admitir que se rectifiquen y dejar de usarlos para generar más dolor.

Si hoy a muchos nos duele la política en sus planteamientos dualistas, conflictivos, en sus problemáticas insolubles, es ciertamente para invitarnos a ese gran cambio que los tiempos están urgiendo. En tanta crisis podemos hallar la energía para una gran transformación en el sentido evolutivo de la humanidad. Y todo cambio en ese sentido nunca puede ser de tipo mecánico, inconsciente, guiado desde fuera por alguien otro. Si como nos recuerda la física cuántica el mundo es ante todo consciencia, el cambio se produce desde esa misma consciencia cuando vamos siendo capaces de reconocernos en ella poniéndonos al servicio, escuchándola y fluyendo con ella. Eso es lo natural: lo más ecológico. Nos resitúa directamente en la visión del bien común, eso preexistente que hace nuevas todas las cosas. Paradójicamente parece que se nos invita a descreer para volver a ver, ignorar para verdaderamente conocer. Y desde aquí, todo lo que ya sabemos se va volviendo útil y se pone al servicio.

 

José Olives Puig

Cardedeu, 17.04.19

 

 

Entrevista en Radio N. Andorra sobre Renacimiento y “La Ciudad Cautiva”

http://www.andorradifusio.ad/Programes/paradis-terrenal/paradis-terrenal-20-de-febrer-del-2016/lisette-babler-josep-olives#.VshiMUN11HR.facebook

Ampliar la política: mi reciente propuesta en diari Ara

Ampliar la política: mi reciente propuesta en diari Ara

Ampliar la política

Josep Olives Puig (article publicat al diari Ara 30.03.15)

 

Per entendre el que està passant al món i a casa nostra, jo trobo insuficient la política tal com la tenim plantejada. Convé, al meu entendre una ampliació del seu marc de referència. Perque no només hi sont rellevants les qüestions “polítiques” que avui tenim com objecte d’opinió i debat en els mitjans i parlaments.

Hi ha tota una altra esfera de reflexió i acció “polítiques”, que és la persona humana mateixa. A simple vista podem constatar que aquest és un terreny a ordenar, que està políticament verge. La persona, el ciutadà, és avui lo que falta per posar en solfa i saber governar. És lo que està fallant en tots els problemes que se’ns plantejen.

Aquesta desatenció a la “política de la persona” contrasta amb l’extraordinària sofisticació dels mitjans d’organització, govern i gestió que hem sabut crear a les societats modernes democràtiques. D’això ja prou que en tenim i en sabem. Ho hem estat desenvolupant al llarg dels últims segles mitjançant l’enginyeria político-administrativa que comportava el procés revolucionari modern. Ho hem exportat a tots els paisos del món, organitzant més o menys el conjunt com una societat de nacions feta a imatge de nosaltres, i ho seguim exportant arreu amb la nostra gent experta. També hem inculcat aquest tipus de coneixement polític a la ampla classe mitja generada precisament amb aquest mateix procés d’enginyeria social. Això ha fet la cultura “política” avui generalitzada, i de tot això ja en sabem molt entre tots.

Però tota aquesta competència en matèria “política” sembla també que resulta insuficient, perque no genera a nivell local ni global la pau i l’harmonia que els ciutadans normalment desitjem com el primer resultat de la comprensió i l’acció política. Falla evidentment el factor humà, i això és un comentari habitual, que moltes vegades posa el punt final a aquest tipus de reflexions, tot acompanyant-lo d’una expressió beatament conformista. I és aquí on vé la meva proposta: la d’ampliar la teoria i la praxis polítiques al factor humà. Incloure’l a la reflexió i a la possibilitat de ser ordenat, de fer-li recuperar la pau i la satisfacció que necessita per a poder viure i no només sobreviure. Tot això l’enginyeria política del creixement econòmic no ho aporta. Ho podem ja reconèixer d’una vegada sense problema, nosaltres, gent del segle XXI, encetant el III mil·lenni, agobiats de tanta riquesa i tanta misèria conjuntades i mal repartides, afligits de tant progrés i retrocés a la vegada.

Cal doncs incloure la persona humana a l’àmbit de la reflexió política. I si som capaços d’acceptar sense escandalitzar-nos aquesta idea aparentment ingènua, veurem que efectivament la persona humana és un factor-clau a la política. És més, aprofundint la comprensió de la realitat de les coses, arribarem a poder reconèixer que la persona humana és el centre mateix de la política. I donarem la raó a Plató i als antics savis, quan afirmen que l’home és la primera i més bonica ciutat a ser ordenada i gaudida, model i arquetip de totes les altres que puguem construir.

Seguint aquesta reflexió, veiem llavors que l’ampliació de l’esfera política a la persona humana comporta inmediatament una altra ampliació que li és simètrica: l’ampliació del concepte de persona. Una ampliació, que la re-situa -que ens re-situa a cadascú de nosaltres- més enllà dels límits individualistes (abstractes) que la ideologia moderna ha conferit a la persona al llarg dels últims segles.

La persona, cadascú de nosaltres, som efectivament una petita “ciutat”, una petita “comunitat política”, una “micròpolis”. Perque dés que vam néixer estem interaccionant amb els altres, sense els quals ni tant sols existiriem. Els portem a dintre (a la ment i als genes), àdhuc quan ja no estàn entre nosaltres, o viuen lluny. Formen part constant de les nostres consideracions, dels anhels i les expectatives. En suma: no som res sense el proïsme. La persona humana és una realitat vivent, interactiva, simultàniament individual i col·lectiva. Només amb això ja intuim que l’amor, i no l’enginyeria social, s’anirà resituant al centre de la política. Vàlga’m Déu! Que ningú s’espanti! Ho afirmen Plató i els més savis.

Heus aquí doncs la doble ampliació de la política que aquí proposo: ampliar-ne l’àmbit a la persona humana. I ampliar la idea de nosaltres mateixos més enllà de l’individualisme i el consegüent egoisme. Per aquest camí hi ha molt a fer i a descobrir. És l’assignatura pendent dels nostres dies.

Ampliar la política

Ampliar la política

Con este título aparece hoy un artículo mío en el diario “Avui”, donde estaría bien colaborar en la línea anunciada por dicho título. El propósito es recordar que la política empieza en uno mismo, y que Uno Mismo es el lugar preferente de todos los planteamientos y soluciones. Entendiendo, claro está la diferencia entre uno mismo y Uno Mismo. Entre el ego y la Persona.

En La Ciudad Cautiva (Ed. Siruela 2006) he expuesto amplia y cultamente esa “ampliación de la política” con referencia al pensamiento clásico-tradicional de Oriente y Occidente. Ojalá sus ideas-energéticas lleguen al alma de un buen número de ciudadanos, para lo cual pedimos luz y amor al Espíritu y a los ángeles que nos guían.

En todo caso me parece creativo, original, vincular política y “crecimiento personal”. Porque hoy día parece que hay una exclusión recíproca entre esos dos polos de interés. O te interesa la política, o los temas  del alma individual y colectiva. Y sin embargo ambas polaridades van juntas, porque la ordenación de la vida en común, que es la política, no va sin tener en cuenta la economía del alma. Y viceversa, el crecimiento espiritual de todos nosotros repercute inmediatamente en el buen vivir común y en la calidad de las relaciones en todos los niveles del poder.

Hay mucho que decir. Principalmente recordar. Traduciendo antiguos conceptos a unas nuevas formas de decir. Propiciando meditación (alimentando a los rumiantes con buena hierba) y las acciones benevolentes que de ella surgen. Hermosa tarea! Hermoso mundo y hermoso tiempo que a voces la solicitan!

No más “política”: RENACER A LA METAPOLÍTICA

 

Díptico XI EncuentroLas tierras de Avila, las Arenas de San Pedro, en el corazón de España, nos acojen este próximo fin de semana para hablar de política, o más exactamente, de METAPOLÍTICA. Eso es lo que más nos interesa a los amigos del Amor y la Vida. El Renacimiento al verdadero Ser de Uno Mismo, es a la vez el Renacimiento a la auténtica Vida Comunitaria.

Acercaos a disfrutar bebiendo de fuentes tradicionales (que son las más nuevas y modernas!)…Incluyo aquí el Programa de ese XI encuentro del Círculo de Estudios Espirituales Comparados, encabezado por la Imagen de Abraham (pastor de camellos y pueblos…) pagando el diezmo a MelkiTsedek, el Rey de Justicia… Yendo directos al simbolismo, eso significa que nuestro liderazgo es correcto cuando en la “balanza” de la Justicia (y de nuestra vida) equilibramos los dos “platos”. En uno está nuestra pasión por “hacer” . En el otro, la dedicación a “Conocer”… eso es: escuchar a nuestro Corazón: a lo que estamos sintiendo en todo momento, Aquí y Ahora… He aquí la clave del liderazgo, del buen gobierno, de la auténtica realeza que como Hijos de Dios nos ha sido dada al nacer.

RENACIMIENTO Y METAPOLÍTICA: Renacemos a nuestro Estado Natural

cor octubre ( 2 ) (Foto Daniel Sunyer: en el último encuentro, 16 Oct., del COR = Cercle Obert de Renaixedors-Montseny/Maresme en casa de Goretti a la falda del Montserrat)

Sin experimentar nuestro “segundo nacimiento” no podemos acceder a la verdadera política. Porque sin él no podemos gozar de felicidad junto a nuestros semejantes, ni ser con ellos creativos.

La auténtica comunidad está compuesta por los “dos veces nacidos”, y generalmente estamos fuera de ella sufriendo y luchando unos contra otros en la “ciudad cautiva”…eso que hoy llamamos “sociedad”. Nacer por segunda vez es algo que –si queremos- podemos realizar en vida. Es para eso que hemos venido a este mundo. Pero parece que primero los seres humanos hemos de agotar nuestras esperanzas de futuro en la desesperación: luchando y sufriendo por ese “mundo mejor” que nunca llega, dando crédito al “mundo peor” que consideramos “real”.

El Renacimiento se produce de modo natural haciendo como marcha atrás. Porque en gran parte se trata de recuperar la vivencia de cosas que antes por error hemos desechado: la Memoria, el Amor, a nuestros padres, los “órdenes familiares”, nuestra vulnerabilidad intrínseca (la parte doliente y “no-realizada”), la docta ignorancia (el No-Saber), el Corazón rendido a la Fuente del Agua de la Vida, etc.

El segundo nacimiento es el RETORNO A TU ESTADO NATURAL, y con él recuperas la condición de verdadero ciudadano. Porque vas descubriendo tu función: lo que tú puedes aportar; lo que de ti se espera: tu “proyecto de vida”. Y eso poco tiene que ver con tus trabajosos deseos-afanes, heredados, la mayoría de veces,  como programas proyectados por quienes en la tierra nos engendraron, de acuerdo a programaciones que ellos y sus ancestros a su vez sufrieron, a través de generaciones y generaciones, desde el tiempo inmemorial en que la separación se produjo.

El estado natural del ser humano se caracteriza por ser Nuevo. Vida Nueva. Nueva forma de respirar y ser. Nueva forma de estar en el mundo, donde los viejos programas y proyecciones ya no sirven. La Vida es siempre nueva, y sólo por error eso lo teníamos olvidado. Nacemos y morimos en pelotas. Eso también lo teníamos olvidado. Somos inocentes y poderosos porque cada uno de nosotros es el “Hijo Unigénito de Dios”. Desde ahí -pero solamente desde ahí- todos somos hermanos y podemos colaborar en la verdadera política.

(De todo eso hablaremos a partir del próximo jeves, 31 Octubre, en las Arenas de San Pedro – Ávila, dónde seréis muy bienvenidos. Hallaréis el programa del XI encuentro del Círculo de Estudios Espirituales Comparados en Díptico XI Encuentro pdf )

Dionysos y Fray Luis de León: RENACIMIENTO EUROPEO

CIMG0466Ese retrato que recientemente me hice a mi mismo, mientras andaba voluntariamente perdido por las silvas del Pyrenaeus,…donde la ninfa Pyrene, hija de Túbal dió el nombre….Ese retrato, digo, evocador del mitológico Niño Divino coronado de hiedra, ha dado pie al amigo Rafael Trénor mandarme algunos versos de la Vida Retirada, autor Fray Luis de León, pitagórico, platónico además de fraile agustiniano, católico, apostólico, romano, y cúspide espiritual del RENACIMIENTO EUROPEO. Los reproduzco aquí:

“Y mientras miserable-
mente se están los otros abrasando
con sed insaciable
del no durable mando,
tendido yo a la sombra esté cantando.

A la sombra tendido,
de yedra y lauro eterno coronado,
puesto el atento oído
al son dulce, acordado,
del plectro sabiamente meneado”.

…en breve aparecerán la guitarra y el himno homérico, cuya edición digital estoy preparando, junto con una conferencia sobre política que lleva por título: Renacimiento: salir de la Ciudad Cautiva.

RENACIMIENTO: SALIR DE LA CIUDAD CAUTIVA

botticelli_birth_venus(Resumen de la conferencia que voy a dar próximamente en Arenas de San Pedro (Ávila) con ocasión del XI encuentro del Círculo de Estudios Espirituales comparados, días 1 y 2 de Noviembre <http://www.circulodeestudiosespiritualescomparados.org/> )

La política está hoy reducida a la lucha por el poder entre individuos, grupos, partidos, naciones, estados y coaliciones. Pero en realidad la POLÍTICA es para el Amor y la Vida. Esa es la política real, y no la otra. En realidad ya se está produciendo (si no, no existiríamos ninguno de nosotros, ni nuestras familias ni los colectivos de los que formamos parte). Sólo debemos aprender a reconocerla y practicarla conscientemente.

El reconocimiento de esa gran y primera POLÍTICA y la praxis que conlleva, nos hacen renacer a otra dimensión del mundo y de nosotros mismos donde rigen el amor, el bienestar, la prosperidad, la inocencia, el placer y la paz. El final de toda lucha es una rendición a la Vida, al Ser que ya somos, y que por error (en parte heredado) hemos relegado a lo inconsciente. Sin darnos cuenta vivimos como víctimas (culpables, esclavos) en una “ciudad cautiva”, sumidos en la desaprobación, el temor, la rabia y la violencia.

Abandonar ese “síndrome dualista” propio de la “pequeña política” – salir de la ciudad cautiva – es nuestro Segundo Nacimiento. Con él accedemos a la verdadera talla expandida de nuestra respiración cósmica. Y a la vez, podemos reconocer nuestro propósito de vida, asumir el liderazgo natural que a cada uno nos toca, e identificarnos con lo que desde siempre hemos sido y nunca dejaremos de ser. Renaciendo de ese modo trascendemos la visión dualista de las cosas y de nosotros. Dejamos de ver al otro solamente como un peligro y un enemigo potencial (recuperamos la fraternidad…inseparable de la libertad y la igualdad) transformando la visión dualista/competitiva, que es el sistema de pensamiento de los egos (individuales y colectivos).

Al renacer como hijos de Dios recuperamos el arraigo en nuestra inocencia original y podemos reconocerla en los demás, ayudándolos a que también ellos la reconozcan y la compartan. Esa Bondad-y-Belleza se produce cuando aprendemos a abrazar la parte oscura (doliente, inconsciente) dejando de proyectarla afuera (al otro, a los otros…). He aquí el auténtico Pacto de Alianza fundacional de toda comunidad verdadera, de toda polis. Ese acto divino se produce mediante nuestra rendición en el Aquí-y-Ahora.