Qué entiendo por Versos Eumólpicos

Versos Eumólpicos es el título que conviene a esta página del blog, donde pongo mis recitaciones de poemas antiguos en griego o latín, aprendidos de memoria, traducidos y métricamente medidos, así como los comentarios sobre el contenido y la forma de ese tesoro legado a través de los siglos. Es Antoine Fabre d’Olivet (Les Vers Dorés de Pythagore), quién nos recuerda, a principios del Ochocientos, que bajo el nombre de Eumolpo se sintetiza la antiquísima tradición de los aedos -los rapsodas que mantuvieron este tipo de afición, venida de épocas remotas, sin escritura, donde primaba el arte de la memoria, el habla cantada, y la familiaridad general con el “lenguaje de los pájaros”. A ese admirable linaje yo me remito, con toda humildad y gran osadía. Nadie en la tierra me ha transmitido directamente ese arte, porque desde hace casi dos milenios ya no hay testimonios vivos que lo practiquen y enseñen. Mi camino ha sido aquí a través de la investigación, y a través de la recitación misma, que va desvelando el sentido y la manera. Y poco a poco te va abriendo la comprensión de lo que entrañan estos poemas (llamémosles “homéricos” u “órfico-pitagóricos”), ampliando, expandiendo bondad y belleza, gozando de la sintonía con la armonía de las esferas, que en ellos se va haciendo audible. Ver más

Comencé hace más de treinta años en la isla de Menorca, donde residíamos. Aprendíamos de memoria y traducíamos con mi amigo Rafael Trénor algunos poemas preferidos: LaTeogonía de Hesíodo, Los Versos de Oro pitagóricos, el capítulo VI de la Eneida (donde el héroe baja al infierno buscando y encontrando a su padre, gracias a la rama de oro), y otros. Disfrutamos con la belleza de estas lenguas nuestras incunables, con la mitología y la cercanía con la Antigüedad en general -sus tradiciones, su sabiduría- y no hemos dejado de hacerlo y compartirlo. En una nueva fase entré a interesarme por la prosodia, que es la métrica rítmica que estructura la recitación de ese tipo de versos. Aprendí a medirlos, calcular las pausas, estudiando sobre todo los hexámetros en los referidos poemas ´-épicos y/o didácticos- y en otros nuevos que iba memorizando en mis largas caminatas diarias por el Campo de San Luis, luego también por Cardedeu y por el Alto Urgel – esos lugares por dónde la vida me llevó a residir de forma estacional itinerante. Mucho me enseñó durante años el caminar quince kilómetros al día (una práctica de TaiChiKung) sobre el sentido y los orígenes de la prosodia rítmica, que practicaron los rapsodas caminantes de aquellos pueblos, originariamente pastores,nómadas o trashumantes, los ancestros de los que en fecha remota pusieron por escrito los poemas que hoy consideramos primeros y más antiguos.

Mi padre, helenista, traductor de Platón al catalán en la colección Bernat Metge, me ayudó en esta investigación algo especializada. Puso a disposición su ciencia enciclopédica y algunos libros, que aun conservo, de la ingente  biblioteca humanística  (más de diez mil volúmenes, una de las mejores de Europa, que con mis hermanos regalamos al monasterio de Poblet, dónde hoy se conserva entre venerables muros de piedra) que por aquel entonces forraba las paredes de nuestro piso de la calle de Muntaner, en la vertiente SO del MontEroles, significativamente situada entre las calles de Platón y Copérnico. Me ayudó también a entrar en la arqueología de la correcta pronunciación de vocales y diptongos del griego antiguo, cosa que incorporé a mi arte, siguiendo –mutatis mutandis– el gusto arcaizante de Erasmo de Rotterdam, frente a la manera más práctica y modernista de Johannes Reuchlin, que sin problema aceptó hablarlo con el iotacismo característico del griego moderno. Y, sobre todo, fui recuperando los cambios de tono musical: al menos el juego constante entre tónica, diatessaron (la IV) y diapente (laV) hasta donde lo registraron los gramáticos bizantinos con sus célebres signos diacríticos, introducidos en una época que hasta los más cultos estaban perdiendo el recuerdo del habla cantada.

Todo eso fue motivado por la certeza de hallar en el ritmo musical una base adecuada para memorizar , escuchar y gozar esa lengua no-muerta, antes super-viva, ya que nos sirve ni más ni menos que para comunicar directamente con los dioses. En ese tipo de salmodia que se iba desvelando a través de la práctica, estaba yo seguro de rastrear huellas  de la música cósmica, que Pitágoras y los suyos reconocieron como la harmónica vibración que mueve desde dentro las esferas y espirales que son la dinámica sutil del universo. El conocimiento adquirido con maestros chinos vivientes -esos sí…y transmisores directos: particularmente con Gia-fu Feng, conocido por sus óptimas traducciones de Lao-Tsé, Chuang-tsé y el Yi-Ching al inglés- y las artes aplicadas que aprendí con ellos, me permitieron ir ligando cabos, asombrado por el extraordinario parecido entre las doctrinas chamánicas del ExtremOriente y los fragmentos occidentales que yo investigaba con los Versos Eumólpicos. La parte más interesante del universo y de uno mismo, no cambia en verdad de una época a otra. Y todos los pueblos arcaicos han vivido más que nosotros mucho más cerca de Lo Mismo: Naturaleza, Ley Universal, Tao, o llámese como se quiera.

Los Versos Eumólpicos son para mi una de las curiosas maneras que me ha dado la Vida para aproximarme a su misterio, a través de los simbolismos y mitos que vehiculan, a través del ritmo salmódico, de la sanación y el bienestar que producen a nivel físico y mental. Aquí me place ir compartiendo en la medida de lo posible esa extraña afición, animando a los oyentes, amigos y lectores, a comunicar también con los dioses y poniéndose al alcance -cada uno con sus medios y maneras- para que Ellos -los Felices-que-Siempre-Son- se puedan manifestar jugando con nosotros. Ver más

La Poesia Homérica Hoy: recital comentado en la Seu d’Urgell

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Charla/Recital Versos Eumólpicos (la poesía homérica) 30.09.16 en Barcelona

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Lo organiza Isolda Mora para el 30 de Septiembre a las 20h “en mi patio andaluz de la c/ Muntaner”, y añade que así “se inaugura la primera Charla/Recital a cargo del Dr. José Olives Puig para dar a conocer y gustar la energía sanadora e iluminadora que contiene la poesía greco-romana antigua en la onda de Homero. Animaos a venir, seguro que pasamos una noche mágica(…)También tomaremos un vinito y algún cacahuete. Será una bonita ocasión para reunirnos. Por favor, contestad rápido ya que son plazas limitadasPodéis poneros en contacto con ella a través de facebook o de su email isoldamora@yahoo.es

SINOPSIS:

Gustar la poesía épica antigua es algo que se hace escuchando tranquilamente la recitación (musical y rítmica) juntamente con la traducción y los comentarios. De ese modo se activan en cada uno los arquetipos, que son las imágenes poéticas y los contenidos de la mitología: el lenguaje del mito que hace vibrar y armoniza los distintos aspectos de nuestra psiqué. Así acercamos el oyente a participar de la espiritualidad antigua…en modo filosófico, más que religioso.

Gustar la poesía homérica es algo así como reconocer en la propia carne las historias prodigiosas que nos cuenta: encarnar la fuerza y la belleza que todos los seres humanos tenemos en la raíz de nuestro ser.

La poesía homérica nos ayuda a activar y hacer conscientes los arquetipos, que son la estructura invisible de nuestra alma.

El programa:

1. Versos de Oro de Pitágoras
2. Teogonía de Hesíodo
3. Himno a Ares
4. Himno a Afrodita (Venus)
5. El Hacha de Simmias de Rodas 

(en 1 y 2 se cantan sólo algunas decenas de versos iniciales de los respectivos poemas)

Comentarios:

1. Pitágoras es el nombre de una tradición espiritual. Y sus Versos Áureos (que Hierocles puso por escrito) dan los principios filosófico-morales de la misma.

2. La Teogonía nos introduce a los distintos modos y cualidades de la inspiración divina, que los poetas llaman Musas, Dioses, etc. Y nos transporta realmente al contexto interno de dicha inspiración: un espacio tranquilo de nuestra mente simbolizado por la vida en la montaña y los quehaceres pastoriles.

3. El himno a Ares lo tengo colgado, cantado, traducido y comentado en este blog, en Vimeo e en Youtube. Allí remito.

4. Afrodita representa nuestra divina sensualidad amorosa, valiente, cálida, hermosa, irresistible: enloquece a los dioses..

5. El Hacha es la herramienta prodigiosa con la cual Epeo, el carpintero de los aqueos, construye el célebre Caballo, que será la ruina de Troya: la mítica ciudad que representa la suma de nuestros egos y pequeñeces…Pero hay mucho más…