Europa (como la independencia, la virginidad o el amor) no admite términos medios: integración total (un solo corazón) o desintegración.

Me ha inspirado esa idea la lectura de Michael Laitman, con cuya visión de la actual sociopolítica coincido[i]

Por lo tanto debemos asumir a fondo las dos alternativas. Por una parte enfocarnos (los colectivos más conscientes) a la realización espiritual, compartiendo la experiencia, ayudándonos unos a otros en ese sentido. Actuando como canales de luz, para hacer llegar la bondad, el amor y el sentido a las zonas sociales más dolientes, rebeldes o alejadas del centro. Dicho sea entre quienes lo pueden comprender correctamente, el fundamento de eso que llamamos Europa es la cristiandad, que poco tiene que ver con lo que hoy se entiende vulgarmente como “religión católica”. En La Ciudad Cautiva he tratado de explicar la sociopolítica de este proceso.

No se trata por supuesto de dar el poder a la actual clerecía! Dios nos libre! (el mejunje poder/religión ya sabemos a qué conduce). Se trata de recuperar y practicar y enseñar la verdadera religiosidad (o espiritualidad) que significa la transformación del corazón humano y el desarrollo de las virtudes comunitarias.

La simbología cristiana (arquitectura, liturgia, historia sagrada, etc.) es obviamente un tesoro. Nos ayuda a compartir la verdad, siempre que antes podamos percibirla directamente en nuestro corazón, en nuestras tripas y en nuestro entorno, como algo verdadero y que funciona.

Pero también nos ayuda la simbología de todas las tradiciones sagradas de la humanidad, que han dado su fruto durante milenios inspirando lo más creativo y hermoso de las civilizaciones. Todas, incluido el cristianismo, nos hablan de una “conversión” de la mirada y del “pasaje” (Pesaj, Pascua, Natividad, Resurrección) a otra dimensión de nosotros mismos, la sociedad y el mundo.

Eso lo hacemos con el “trabajo interior” los que por suerte no hemos perdido del todo el “bien del Intelecto”…ese Punto en el Corazón, esa Presencia o Consciencia que nos permite percibirlo todo más allá de las etiquetas y los pensamientos de la mente dual.

Los que no tienen encendida esta lámpara preciosa deben ser ayudados mediante amor y compasión. Aprenden a través de la proximidad y el contacto. Así la nueva sociedad vuelve a ser la comunidad. Se realiza internamente desde arriba, con el descenso de la Luz y el Amor. Se realiza externamente desde abajo: no desde el Estado, antes desde uno mismo y quienes me rodean, la familia, el barrio, los amigos, las redes que todavía nos es dado conectar por internet…todo eso que es el alma de la “sociedad civil”, de la “amistad civil”.

Europa ha sido y sigue siendo eso, no es un mercado. Cuando en el pasado tomó forma política fue porque pudo expresarlo en la cristiandad. El “feudalismo” no fue más que un aspecto de la organización, entre muchos otros, y no el más importante. En La Ciudad Cautiva expliqué sintéticamente todo eso para poder comprender el intríngulis de la historia de Europa.

Qué forma puede tomar hoy la nueva comunidad? Eso no lo sabemos, ni depende de nosotros. Lo que sí podemos es generarla desde dentro y desde fuera mediante el amor y el renacimiento compartido. Los más fuertes y que más saben ayudan y dan servicio a los más dolientes y desorientados, aprendiendo también de ellos…

Así podemos volver a comprender la dialéctica élites/masas, que es el dinamismo de todas las comunidades, tal como lo explicaron los sociólogos del siglo XX. Comprenderlo desde el no-ego. No desde el ego. Comprenderlo desde Tomás Moro y la metáfora de Utopía. Comprenderlo desde los Hechos de los Apóstoles, donde se explica la dinámica de la verdadera comunidad.


[i] <laitman.com> 17 Abril 10,40 h.

2 pensamientos en “Europa (como la independencia, la virginidad o el amor) no admite términos medios: integración total (un solo corazón) o desintegración.

  1. Pel que fa al primer text, tinc encara ben viu el record de la nostra xerrada pel bosc del dolmen… Es curiós que ara rebi el teu escrit sobre Europa: porto una setmana preparant un projecte que es titula “El signe dels temps. Peregrinatge als origens d’Europa”. Es tracta de recorre i viure en els monestirs benedictins i cistercencs que, des dels seus inicis, fins ara, continuen fent possible un tipus de vida contemplativa.
    Una abraçada pels dos.
    P.D.( Per cert, petita errada abans del “bien del intelecto” : ha de posar suerte. )

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